De la perseverancia de los santos
Aquellos a quienes Dios ha aceptado en el Amado, ha llamado eficazmente y ha santificado por Su Espíritu, y ha dado la preciosa fe de Sus elegidos, no pueden caer total ni definitivamente del estado de gracia, sino que ciertamente perseverarán en este estado hasta el fin y serán salvos eternamente, en vista de que los dones y llamamientos de Dios son irrevocables (de ahí que Él todavía engendra y alimenta en ellos la fe, el arrepentimiento, el amor, el gozo, la esperanza y todas las virtudes del Espíritu para inmortalidad);1 aunque muchas tormentas e inundaciones se levanten contra ellos y los azoten, aun así, nunca podrán arrancarlos de ese fundamento y roca sobre el cual están sujetados firmemente por la fe, a pesar de que, por medio de la incredulidad y las tentaciones de Satanás, la visión perceptible de la luz y el amor de Dios puede que les sea nublada y oscurecida por un tiempo,2 aun así, Él sigue siendo el mismo y ellos estarán seguros de que serán guardados por el poder de Dios para salvación, donde gozarán de su posesión adquirida, al estar ellos grabados en la palma de Sus manos, y sus nombres haber sido escritos en el libro de la vida desde toda la eternidad.3
Referencias bíblicas
- 1
Jua. 10:28, 29. Fil. 1:6. 2 Tim. 2:19. 1 Jua. 2:19.
- 2
Sal. 89:31, 32. 1 Cor. 11:32.
- 3
Mal. 3:6.
Esta perseverancia de los santos no depende de su propio libre albedrío, sino de la inmutabilidad del decreto de elección4 que fluye del amor libre e inmutable de Dios el Padre, sobre la base de la eficacia de los méritos y la intercesión de Jesucristo y la unión con Él,5 del juramento de Dios,6 de la morada de Su Espíritu y la simiente de Dios dentro de ellos,7 y de la naturaleza del Pacto de Gracia,8 de todo lo cual surgen también la certeza e infalibilidad de esta perseverancia.
Referencias bíblicas
- 4
Rom. 8:30; 9:11, 16.
- 5
Rom. 5:9, 10. Jua. 14:19.
- 6
Heb. 6:17, 18.
- 7
1 Jua. 3:9.
- 8
Jer. 32:40.
Y aunque los santos —por medio de la tentación de Satanás y del mundo, la prevalencia de la corrupción que queda en ellos y el descuido de los medios para su preservación—9 caigan en pecados graves y por un tiempo permanezcan en estos —por lo cual incurren en el desagrado de Dios y contristan a Su Espíritu,10 llegan a tener sus virtudes y consuelos dañados,11 su corazón endurecido y su conciencia herida,12 lastiman y escandalizan a otros, y traen juicios temporales sobre sí mismos—,13 aun así, renovarán su arrepentimiento y serán preservados por medio de la fe en Cristo Jesús hasta el fin.14
Referencias bíblicas
- 9
Mat. 26:70, 72, 74.
- 10
Isa. 64:5, 9. Efe. 4:30.
- 11
Sal. 51:10, 12.
- 12
Sal. 32:3, 4.
- 13
2 Sam. 12:14.
- 14
Luc. 22:32 y los vv. 61, 62.